Oculta bajo las calles de la ciudad, esta caótica armería sirve como trastero clandestino para un misterioso sindicato subterráneo. El suelo de piedra está cubierto de ropas abandonadas y peligrosas montañas de armas oxidadas, dejando solo estrechos senderos para navegar. El diseño reducido obliga a un combate cuerpo a cuerpo asfixiante, donde cada paso debe calcularse cuidadosamente para no tropezar con los escombros metálicos. En plataformas VTT, las pilas de armas actúan como terreno difícil y proporcionan valiosa cobertura media, mientras que la única puerta crea un cuello de botella natural muy defendible. La luz mortecina de las antorchas proyecta largas sombras en las paredes, un escenario perfecto para emboscadas de pícaros. Los Directores de Juego pueden usar el equipo esparcido como armas arrojadizas improvisadas o escondites de botín.



