La planta baja de este noble mausoleo presenta una arena impactante y claustrofóbica centrada en un magnífico escudo familiar grabado en el frío suelo de piedra. La arquitectura prístina y la iluminación tenue y solemne crean una atmósfera ideal para una emboscada de muertos vivientes o un tenso enfrentamiento con saqueadores de tumbas. Cuatro grandes ataúdes de mármol ocupan las esquinas de la sala, ofreciendo una sólida cobertura pesada para el posicionamiento táctico durante la batalla. Con una única entrada principal y sin salida trasera evidente, la bóveda actúa como un punto de estrangulamiento mortal si los jugadores son tomados por sorpresa. Los Directores de Juego pueden aprovechar los ataúdes como elementos interactivos: tal vez revelando escaleras ocultas, activando trampas antiguas o desatando enjambres de muertos vivientes polvorientos sobre un grupo desprevenido.



