Esta pequeña estructura de piedra sin ventanas está fortificada con una enorme puerta de madera y un resistente techo de pizarra, convirtiéndola en el lugar ideal para operaciones clandestinas. El modesto interior cuenta con una cocina estrecha, una cálida chimenea y un pequeño dormitorio, ofreciendo un espacio cerrado que obliga a letales combates cuerpo a cuerpo. Tácticamente, la falta de ventanas impide la exploración desde el exterior, obligando a los jugadores a derribar la pesada puerta principal. Una vez dentro, la chimenea central y los muebles básicos proporcionan una cobertura limitada. En un Tablero Virtual (VTT), las paredes restrictivas y la iluminación focalizada pueden enfatizar perfectamente la atmósfera claustrofóbica de este escondite invernal.



