Avanza con cautela por el estrecho callejón empapado por la lluvia antes de irrumpir en el laberinto de pasillos de este matadero abandonado. El olor metálico de la sangre impregna el aire, creando una atmósfera claustrofóbica perfecta para encuentros tensos de terror urbano. Las gruesas paredes de ladrillo y la maquinaria industrial proporcionan abundante cobertura pesada, mientras que la luz de neón parpadeante de la oficina proyecta sombras largas e impredecibles sobre la zona de matanza. Oculta bajo las instalaciones se encuentra una lúgubre sala subterránea con dos sillas de acero atornilladas y tres grandes cubas metálicas, ideal para interrogatorios o rituales oscuros. Tácticamente, este mapa ofrece excelentes oportunidades para emboscadas y combates a corta distancia, con cuellos de botella en los pasillos y elementos de iluminación dinámica para VTT que resaltan el parpadeo del neón y las sombras ensangrentadas.



