Esta austera fortaleza de piedra lleva las cicatrices recientes de un levantamiento violento. Los pasillos están llenos de escombros, muebles rotos y puertas arrancadas, mientras que manchas de sangre fresca en las paredes insinúan un desenlace espantoso. Una celda específica y vacía, con el suelo cubierto de paja, destaca como un punto focal sombrío para investigaciones o emboscadas. Tácticamente, los pasillos estrechos y los escombros dispersos proporcionan cobertura pesada y numerosos puntos de estrangulamiento. Las puertas arrancadas se pueden utilizar como terreno difícil o barricadas improvisadas. La iluminación dinámica en su VTT brillará a través de la penumbra, enfatizando la naturaleza claustrofóbica de esta prisión en ruinas, perfecta para escaramuzas intensas.



