Este mapa subterráneo presenta una amplia playa de guijarros que se abre hacia un lago inmenso bañado en una espeluznante luz azul bioluminiscente. La orilla abierta ofrece poca cobertura natural, haciendo que los exploradores sean muy visibles frente al agua brillante, forzándolos a depender de estalagmitas dispersas para cubrirse durante un combate. Las aguas en sí mismas actúan como terreno difícil y representan un riesgo latente. Conectado a la playa se encuentra un largo túnel cuyas paredes están cubiertas de murales antiguos y proféticos. Este estrecho punto de estrangulamiento fuerza una progresión lineal, donde la posición táctica es clave. Para los usuarios de VTT, el contraste entre el intenso resplandor del lago y las sombras opresivas del túnel crea el escenario perfecto para usar iluminación dinámica, limitando la visión y aumentando la tensión.



