El mapa presenta una vasta y desolada extensión de suelo gris ceniza sin vida, perfectamente plana y desprovista de vegetación natural. En el centro domina una enorme nave alienígena de color rojo metálico que parece desafiar la geometría euclidiana, con su estructura cambiando y deformándose constantemente en ángulos imposibles. Rodeando esta nave de otro mundo hay un perímetro grotesco de árboles muertos y retorcidos que se asemejan extrañamente a figuras humanoides agonizantes, creando una barricada natural aterradora. Tácticamente, este mapa ofrece un páramo abierto y expuesto donde la cobertura es escasa y poco confiable. Los investigadores deben usar los macabros árboles humanoides para bloquear las líneas de visión, mientras que la geometría cambiante de la nave alienígena en el centro proporciona una cobertura dinámica impredecible y puntos de entrada altamente peligrosos. El vasto espacio abierto enfatiza la visibilidad a larga distancia, dejando a los jugadores excepcionalmente vulnerables a las entidades cósmicas que emergen del corazón del cráter.



