Estos tranquilos aposentos ofrecen un fuerte contraste entre el lujo refinado y la devoción siniestra. Una parte de la habitación está dedicada a las artes, con un clavecín bellamente elaborado y un arpa delicada, que proporcionan una excelente cobertura sólida para las maniobras tácticas. En un rincón más oscuro y apartado se encuentra un escalofriante altar plagado de arañas talladas, que irradia un aura inquietante que puede servir como un peligroso riesgo mágico durante el combate. El punto culminante táctico de estos camarotes es el muro mágico que puede volverse transparente al instante, ofreciendo una vista despejada del turbio fondo marino. Para los usuarios de VTT, este elemento es perfecto para jugar con la iluminación dinámica y la línea de visión, permitiendo que las amenazas acuáticas exteriores se asomen sin romper el casco. Las estrechas puertas actúan como puntos de estrangulamiento que obligan a los atacantes a participar en combates muy reñidos.



