El acercamiento a este imponente almacén es un desafío táctico en sí mismo. El callejón sin pavimentar es empinado y las farolas han sido destruidas deliberadamente. El edificio es una estructura masiva y sin ventanas con puertas fuertemente reforzadas, diseñada para mantener alejados a los curiosos y asegurar mercancías ilícitas. Las sombras se aferran a las esquinas de la calle, proporcionando escondites perfectos para los guardias del sindicato listos para emboscar. Para los encuentros en VTT, la iluminación dinámica juega un papel crucial. La oscuridad total del enfoque obliga a los jugadores a depender de sus propias fuentes de luz, lo que podría revelar su posición a los mercenarios ocultos. La falta de múltiples puntos de entrada crea un cuello de botella en las puertas principales, animando a los jugadores a encontrar métodos de infiltración creativos o prepararse para un asalto frontal táctico.



