La cubierta inferior de este navío amarrado sirve como una colección clandestina de criaturas, impregnada con el denso olor a almizcle y heno podrido. Doce pesadas jaulas de hierro dominan el espacio central, flanqueadas por vagones de transporte desmontados y cortes de carne cruda suspendidos para alimentar a los cautivos. La tenue luz de los faroles proyecta sombras opresivas entre los barrotes, creando una atmósfera claustrofóbica perfecta para un tenso enfrentamiento o una fuga inesperada. Tácticamente, las robustas jaulas ofrecen una cobertura pesada sustancial, aunque acercarse demasiado podría provocar el ataque de cualquier bestia que aceche en su interior. Los puntos de entrada principales son estrechas escaleras que descienden desde las cubiertas superiores, forzando un peligroso punto de estrangulamiento. Navegar por las piezas de los carros dispersos requiere movimientos cuidadosos, y destruir las cerraduras de las jaulas podría desatar el caos sobre aliados y enemigos por igual en tu campaña VTT.



