Esta cámara aislada está llena de basura maloliente hasta los tobillos, creando un obstáculo táctico inmediato al funcionar como terreno difícil. Las paredes y el techo están completamente ennegrecidos por violentas marcas de quemaduras ascendentes, lo que sugiere una pasada explosión mágica o química. Los densos montones de basura pueden proporcionar ocultamiento parcial, mientras que los escombros chamuscados dificultan el paso y la visibilidad en el interior. Para los encuentros en VTT, los montones de basura pueden configurarse como terreno difícil, ralentizando el movimiento y obligando a los jugadores a posicionarse estratégicamente. Un único punto de entrada convierte a esta sala en un cuello de botella, ideal para emboscadas o para acorralar a enemigos que huyen. Las marcas de quemaduras también pueden servir como pistas de investigación interactivas para desentrañar el origen del fuego.



