Este opulento vestíbulo da la bienvenida a los visitantes con una larga e inmaculada alfombra carmesí que se extiende por el suelo de mármol pulido. Un clavicordio brillante se sitúa elegantemente a un lado, mientras que las estanterías muestran docenas de cálices de plata relucientes. La pieza central, una enorme lámpara de araña de cristal, inunda la zona con una luz cálida y lujosa, creando sombras dinámicas ideales para los motores de iluminación de cualquier VTT. Tácticamente, la sala ofrece ventajas y desafíos evidentes. Las grandes puertas dobles proporcionan un punto de entrada clave, mientras que el clavicordio y las pesadas estanterías pueden utilizarse como cobertura sólida durante una escaramuza repentina. El área central y abierta de la alfombra actúa como una peligrosa zona de fuego cruzado, lo que hace que el posicionamiento y el uso del mobiliario sean críticos para la supervivencia.



