Oculto bajo un enorme monumento de bronce, este diminuto escondite subterráneo ofrece un refugio desesperado contra los peligros de la ciudad. El espacio es reducido pero sorprendentemente bien equipado, con una cama modesta, un robusto escritorio de madera repleto de notas antiguas y una pequeña biblioteca de tomos esotéricos. El único punto de entrada es una escotilla estrecha y fuertemente reforzada que conduce a la superficie, lo que lo hace fácil de defender pero peligroso si es descubierto. Tácticamente, este mapa obliga a interacciones a corta distancia y crea una atmósfera de claustrofobia. El pesado escritorio de madera y las estanterías pueden usarse como cobertura improvisada durante una brecha. La iluminación es tenue, dependiendo de velas dispersas o de una sola bombilla parpadeante, lo que proporciona sombras dinámicas perfectas para jugar en VTT. Es el escenario ideal para un interrogatorio tenso, el asedio a un refugio o un momento de investigación tranquila.



