Esta imponente cámara abovedada está diseñada para encuentros culminantes y rituales oscuros. Altos pilares de piedra e incensarios humeantes bordean las paredes periféricas, ofreciendo cobertura parcial para los personajes que intentan escabullirse o reposicionarse durante el combate. La escasa iluminación proyecta largas y dramáticas sombras a lo largo del suelo de piedra, convirtiéndolo en un escenario ideal para emboscadas o tensas negociaciones con entidades ocultas. En el centro de la sala se encuentra un enorme círculo de invocación, meticulosamente dibujado con una mezcla de cenizas grises y blancas. Espadas antiguas apuntan hacia afuera desde el borde del círculo, creando un obstáculo peligroso e interactivo para cualquiera que sea empujado al espacio ritual. La única entrada principal sirve como un punto de estrangulamiento natural, obligando a los invasores a entrar directamente en la línea de visión de lo que espera dentro del anillo de espadas.



