El camino está bloqueado por el metal retorcido y las tuberías silbantes de un vagón de vapor destruido. Profundas marcas de quemaduras marcan los adoquines, insinuando la fuerza explosiva que detuvo a este enorme transporte. Esparcidas por el suelo, las cajas destrozadas y el cargamento derramado crean un caótico laberinto de escombros. Tácticamente, este mapa gira en torno a la enorme caldera de vapor volcada, que proporciona una excelente cobertura pesada y rompe la línea de visión en el centro del camino. Las cajas derramadas ofrecen cobertura media dispersa, permitiendo a los escaramuzadores moverse entre los restos mientras se protegen de los ataques a distancia. Para el Director de Juego, estos restos son un punto de estrangulamiento ideal. El vapor sibilante podría crear zonas de visibilidad reducida o peligros ambientales si un disparo perdido perfora una tubería presurizada. ¿Sigue siendo valioso el cargamento o están los asaltantes al acecho para terminar el trabajo?



