El débil parpadeo de las antorchas apenas penetra la penumbra de las Mazmorras Reales. Con el palacio asediado en la superficie, la integridad estructural de este bloque de celdas subterráneo ha colapsado. Los gruesos barrotes de hierro se han quebrado y el caos absoluto reina mientras los reclusos más violentos deambulan libres entre el polvo y los escombros. El diseño táctico del mapa se centra en un bloque de celdas densamente poblado, creando un laberinto claustrofóbico de líneas de visión estrechas y esquinas cerradas y ciegas. Las puertas de las celdas, arrancadas de sus bisagras, están esparcidas por el suelo de piedra, sirviendo como barricadas improvisadas que ofrecen cobertura pesada para ataques a distancia y peligrosos puntos de estrangulamiento para el combate cuerpo a cuerpo. Añadiendo complejidad táctica, un pasillo de mantenimiento inferior inundado crea un obstáculo ambiental significativo, ralentizando el movimiento y ocultando lo que pueda acechar bajo el agua turbia. Los Directores de Juego pueden utilizar a los violentos prisioneros liberados como una tercera facción impredecible, convirtiendo una simple misión de rescate o escape en una frenética escaramuza a tres bandos en la oscuridad.



