Esta bahía industrial de alta tensión sirve como la última línea de escape desesperada para una nave condenada. El diseño presenta un suelo metálico austero iluminado por el parpadeo rítmico de las pantallas de bloqueo de cuarentena, proyectando sombras sobre abrazaderas de lanzamiento quemadas y compuertas abiertas al vacío del espacio. Tácticamente, el entorno ofrece cobertura fragmentada tras consolas de mantenimiento y cajas industriales, mientras que las bahías abiertas plantean peligros letales para los incautos. La obstrucción de las líneas de visión la convierte en una zona ideal para tiroteos a corta distancia, carreras de pirateo informático o extracciones tensas donde cada segundo cuenta.



