Las aguas turbias de este río de corriente lenta bañan los postes de amarre podridos de estos muelles aislados. Una sensación de decadencia húmeda flota en el aire, igualada solo por el terreno traicionero que ofrece el desvencijado muelle de madera. Esta orilla desolada sirve como el lugar perfecto para una reunión clandestina de contrabandistas, un intercambio a medianoche o una emboscada repentina por bestias acuáticas que acechan bajo la superficie. Tácticamente, este mapa obliga a los jugadores a gestionar cuidadosamente su posicionamiento y movimiento. Los muelles de madera son estrechos, creando cuellos de botella naturales donde los combatientes fuertemente acorazados pueden bloquear a los enemigos que avanzan. Por otro lado, abandonar la seguridad de las estructuras de madera significa adentrarse en el barro espeso y pegajoso que actúa como un terreno difícil severo, reduciendo drásticamente la velocidad de movimiento y dejando a los personajes muy vulnerables a los ataques a distancia. Los Directores de Juego pueden utilizar las canoas de madera amarradas como elementos dinámicos de los encuentros: ya sea como vehículos para una huida precipitada o como plataformas inestables para el combate cuerpo a cuerpo. La niebla que se levanta del agua puede utilizarse para oscurecer las líneas de visión, aumentando la tensión y ocultando las amenazas que se aproximan.



