Estos lúgubres pasillos metálicos, escasamente iluminados por luces industriales parpadeantes, crean una atmósfera de intensa claustrofobia. La estrechez de los pasadizos limita la movilidad, forzando enfrentamientos en cuellos de botella tácticos, mientras que las sombras proyectadas por las estructuras ofrecen coberturas cruciales para aproximaciones sigilosas o emboscadas contra las patrullas. El punto central de este mapa es una bestia monstruosa, medio sedada y encadenada por los esclavistas. Interactuar con las ataduras de la criatura o aprovechar su estado de letargo podría cambiar por completo la dinámica del combate. El uso estratégico de las intersecciones angostas y los pilares será vital para sobrevivir en esta peligrosa instalación.



