Este extenso mapa de batalla presenta un entorno táctico complejo dividido en sectores ecológicos distintos, que van desde sofocantes cúpulas de cristal que albergan selvas fétidas hasta llanuras agrícolas abiertas surcadas por ríos. Los operadores tendrán que sortear densos matorrales, estructuras de piedra rota y follaje artificial que sirven como puntos de posicionamiento críticos para el combate a distancia y las maniobras de sigilo.



