Esta mazmorra digital representa una extensa arquitectura de red corporativa, que presenta vías de datos brillantes, nodos de seguridad aislados y puertas de código encriptadas. El diseño está pensado para desafiar a netrunners y hackers, obligándolos a navegar por puntos de estrangulamiento fuertemente custodiados por centinelas virtuales. Los terminales de control actúan como puntos de interacción cruciales, permitiendo a los jugadores manipular sistemas del mundo real directamente desde el ámbito digital. Tácticamente, el mapa ofrece líneas de visión dinámicas que pueden ser alteradas hackeando bloques de encriptación o activando alarmas. Los programas defensivos patrullan los centros principales, haciendo que las confrontaciones directas sean arriesgadas. Grandes bancos de datos y barreras de cortafuegos proporcionan cobertura virtual, permitiendo a los personajes emplear sigilo y posicionamiento táctico durante el cibercombate de alto riesgo.



