El complejo industrial está dominado por enormes tanques de almacenamiento de productos químicos, creando un laberinto de pasarelas de metal y tuberías peligrosas. Un robusto perímetro de doble valla crea una formidable barrera de entrada, obligando a los infiltrados a encontrar soluciones creativas o enfrentarse a las patrullas fuertemente armadas que vigilan los puntos de acceso principales. Para los encuentros VTT, las cubas gigantes ofrecen una excelente cobertura pesada, pero introducen el riesgo mortal de derrames tóxicos o explosiones si son perforadas durante un tiroteo. La iluminación dinámica puede resaltar el brillo inquietante de las mezclas químicas, mientras que las estrechas pasarelas entre los silos proporcionan posiciones estratégicas perfectas para francotiradores o emboscadas.



