Este mapa táctico post-apocalíptico presenta una carretera gravemente dañada, rodeada por las ruinas de un cráter olvidado. El asfalto agrietado está bloqueado por una estrecha zanja llena de napalm altamente inflamable, creando un peligro inminente para cualquier vehículo o convoy que intente cruzar. Los escombros circundantes y las estructuras destruidas ofrecen excelentes puntos estratégicos elevados para atacantes a distancia. Tácticamente, este mapa es una trampa mortal diseñada para emboscadas de alta tensión. Una vez que se enciende el napalm, crea un muro de fuego infranqueable que atrapa a los jugadores en la zona de muerte. Los directores de juego pueden usar la iluminación dinámica de su VTT para resaltar las llamas, mientras los jugadores deben utilizar las barricadas de hormigón dispersas como cobertura pesada cuando los fanáticos emergen de las sombras.



