Al conectarse a este paisaje digital único, los netrunners descubrirán un marcado contraste entre dos reinos virtuales distintos. Por un lado, los jugadores navegarán por una zona electrónica rígida y geométrica, definida por imponentes muros de datos y puertas de código fuertemente encriptadas, ideal para maniobras tácticas cerradas y manipulación de la línea de visión. El entorno transita abruptamente hacia un sector orgánico caótico, caracterizado por nubes impredecibles de energía neuronal pulsante. Esta vorágine arremolinada ofrece una ocultación dinámica y cambiante, obligando a los jugadores a adaptar sus estrategias de combate en la matriz sobre la marcha. Ideal para intensos encuentros de ciberespacio en cualquier campaña Cyberpunk en VTT.



