La lluvia torrencial ha provocado el desbordamiento del río adyacente, inundando el antiguo cementerio y convirtiendo la tierra sagrada en un pantano traicionero y embarrado. Las lápidas asoman entre las aguas turbias, proporcionando una cobertura inestable, mientras que los antiguos mausoleos se mantienen apenas por encima de la crecida, ofreciendo un refugio temporal contra la aullante tormenta. Tácticamente, el mapa exige un movimiento cuidadoso debido al terreno difícil creado por el barro y las pozas de agua profunda. La iluminación oscura de la tormenta limita la visibilidad, siendo perfecta para emboscadas de muertos vivientes o la aparición de horrores acuáticos. Los muros del VTT se pueden configurar alrededor de las criptas para bloquear la línea de visión, mientras que la corriente del río puede arrastrar a los personajes si pierden el equilibrio.



