Navega por la atmósfera opresiva del pabellón de aislamiento, donde un pasillo estrecho y claustrofóbico obliga a los investigadores a mantener una formación apretada y vulnerable. La tenue iluminación proyecta largas sombras sobre paredes marcadas por los frenéticos arañazos de antiguos pacientes, estableciendo un tono de pavor inminente ideal para cualquier campaña de terror de supervivencia o investigación oscura. Tácticamente, las pesadas puertas de acero con sus estrechas rendijas de observación crean cuellos de botella perfectos y bloquean por completo las líneas de visión, haciendo que cada incursión en una celda sea una apuesta de alta tensión. Las camisas de fuerza de cuero abandonadas por el suelo proporcionan pistas ambientales aterradoras y pueden ser utilizadas por el DJ como obstáculos narrativos durante una huida desesperada.



