Adéntrate en los restos de una civilización caída con **Los Páramos de Hormigón**. Enormes trozos de mampostería derruida y vigas de metal retorcidas, que se alzan como las costillas de titanes muertos, dominan este sombrío escenario de decadencia urbana. A nivel táctico, este campo de batalla es un laberinto impredecible. Los escombros proporcionan una cobertura pesada constante y bloquean las líneas de visión prolongadas, obligando a combates a corta y media distancia. Los jugadores deberán sortear charcos de agua negra estancada, un terreno peligroso y altamente tóxico que añade tensión y letalidad a cualquier enfrentamiento. Ideal para que los Directores de Juego planteen emboscadas de carroñeros, guerras territoriales entre bandas en los límites de una megaciudad, o encuentros letales con mutantes. Las amenazas del entorno obligarán a los jugadores a medir cada uno de sus pasos.



