Este mapa táctico presenta un camino de grava sinuoso que atraviesa un bosque denso y opresivo, culminando en un imponente muro de hormigón y pesadas puertas de acero. La densa línea de árboles proporciona una cobertura natural para los investigadores que se acercan, mientras que el claro cerca de las puertas crea una zona de fuego expuesta y peligrosa iluminada por inquietantes luces de seguridad carmesí. Una pequeña caseta de seguridad reforzada se encuentra junto a un aparcamiento de grava, equipada con cámaras de vigilancia que cubren el acceso principal. Las puertas robustas y las barreras de hormigón ofrecen cobertura pesada a los defensores, haciendo que los asaltos frontales sean peligrosos y forzando a los grupos tácticos a utilizar el bosque circundante para maniobras de flanqueo o infiltraciones sigilosas.



