Esta íntima cámara circular de 4,5 metros ha sido meticulosamente excavada de las ruinas colapsadas circundantes. El punto focal de la habitación es su intrincado suelo de piedra con incrustaciones, profundamente grabado con un gran círculo continuo que comprende 171 oscuros símbolos ocultos que parecen desafiar la lógica geométrica. El espacio confinado ofrece muy poca cobertura natural, forzando a los investigadores a encuentros a corta distancia con cualquier entidad que pueda manifestarse dentro del círculo de invocación. Tácticamente, el único punto de entrada creado a través de los escombros actúa como un peligroso punto de estrangulamiento, mientras que los bordes irregulares de la habitación llenos de escombros pueden impedir el movimiento. La iluminación es naturalmente inexistente en el subsuelo, requiriendo antorchas o linternas que proyectarán sombras perturbadoras a través del suelo tallado. Está perfectamente optimizado para la iluminación dinámica de VTT, permitiendo resaltar el brillo de las runas arcanas durante la interrupción de un ritual impío.



