Esta enorme cámara subterránea se caracteriza por su suelo blando y traicionero, densamente cubierto por una granja de hongos infestados de moho. Gusanos blancos se retuercen bajo la superficie, creando un terreno difícil que dificulta gravemente el movimiento y aumenta la sensación de terror durante los encuentros. Tácticamente, la caverna ofrece escasa cobertura natural, obligando a los investigadores a adentrarse en espacios abiertos vulnerables donde el residente del lugar puede atacar desde las sombras. Los crecimientos fúngicos pueden utilizarse como luz tenue en VTT como Foundry, proyectando largas y engañosas sombras que ocultan los túneles principales que sirven como rutas de entrada y escape.



