Esta vasta ciudad antigua ha sido completamente reclamada por una selva húmeda e impenetrable. El espeso dosel bloquea la luz del sol, proyectando profundas sombras sobre plazas de piedra agrietada, zigurats en ruinas y arcos derrumbados. Los focos de vegetación densa proporcionan una excelente cobertura natural, mientras que el terreno irregular y en ruinas crea elevaciones desafiantes y un equilibrio precario para los investigadores que navegan por el lugar maldito. Tácticamente, el mapa ofrece múltiples cuellos de botella entre los pilares caídos y los estrechos senderos cubiertos de maleza. Los altares de sacrificio centrales o las entradas a los templos en ruinas sirven como peligrosos puntos focales donde cultistas o muertos vivientes pueden emboscar a los exploradores desprevenidos. Los usuarios de VTT pueden utilizar fácilmente la iluminación dinámica para enfatizar la oscuridad asfixiante de la jungla y las amenazas invisibles que acechan bajo la flora.



