Esta amplia llanura nevada ofrece un terreno abierto para maniobras tácticas, interrumpido por peligros naturales y una fauna masiva en estampida. Los investigadores deben abrirse paso con cautela entre montículos de nieve traicioneros y placas de hielo inestables bajo un cielo sombrío y opresivo. La iluminación dinámica y los efectos atmosféricos realzan el aislamiento helado de la tundra, mientras que rocas dispersas y crestas congeladas brindan una cobertura limitada pero vital. Perfecto para encuentros salvajes caóticos, escenarios de supervivencia o emboscadas repentinas.



