Este elegante estudio de los años 30 está revestido con imponentes estanterías repletas de literatura esotérica, centradas alrededor de un enorme escritorio de madera antigua. Aunque la habitación parece un santuario de investigación, las sutiles decoloraciones en los paneles del techo revelan un mecanismo de defensa letal, diseñado para incapacitar rápidamente a visitantes e investigadores no deseados. Tácticamente, el pesado escritorio ofrece una cobertura sólida excelente, mientras que las altas estanterías pueden volcarse para crear terreno difícil o barricadas improvisadas. El peligro principal de este encuentro es el sistema de ventilación oculto; una vez activado, es capaz de inundar el espacio confinado con un espeso humo amarillo soporífero, obligando a los intrusos a actuar rápido para escapar o encontrar una válvula de cierre oculta.



