Este mapa, tan impresionante como aterrador, sumerge a los investigadores en las profundidades del núcleo terrestre, donde un enorme orbe de 90 metros de fuego negro domina la extensión cavernosa. El entorno está deformado por energías arcanas, ofreciendo un terreno inestable y sombras cambiantes que pueden ocultar abominaciones o proporcionar una cobertura desesperada para los héroes acorralados. Tácticamente, la arena fuerza un delicado equilibrio entre el uso de los escasos afloramientos rocosos como cobertura y evitar el aura enloquecedora de la esfera en llamas. Los elementos VTT pueden aprovechar al máximo la iluminación dinámica para simular las llamas negras palpitantes, creando zonas de alto contraste entre la luz esotérica y el vacío absoluto, ideales para enfrentamientos de puro horror cósmico.



